Me parece algo increíble todo lo que puede sentir el ser humano en un corto período de tiempo: felicidad, euforia, miedo, amor...
Lo que más me llama la atención de este fenómeno es que va por libre, no lo puede dominar uno mismo sino que él decide cuándo alojarse en nosotros y en qué momento irse.
Visto desde este punto de vista, se podría decir que somos sumisos a nuestros sentimientos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario