Le pesaban los párpados por la falta de horas de sueño, estaba agotada y esto le influyó en el humor. Miró a los apuntes y se llevó las manos a la cara y bajó la cabeza. Cuando comenzó a plantearse la rendición reacción y se incorporó, ¿qué demonios estaba pensando?. No era la primera vez que se enfrentaba a este duelo, había luchado en peores batallas. Se llamó estúpida a sí misma por pensar en tirar la toalla, sobretodo ahora que solo le quedaban escasas semanas para finalizar el recorrido.
Tras esta pequeña reflexión, Rose acabó por incorporarse, dio un sorbo a su bebida energética y cogió los apuntes. No había nadado tanto para morir en la orilla, y mucho menos ahora.
Me gusta la última frase. Da mucho ánimos ^^
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