- Ni yo lo pretendo...
Él se acercó y colocó sus manos en la cintura de la muchacha.
- No tienes que disculparte de nada... Seguramente seré yo quien tenga que hacerlo dentro de unos instantes.
Y al terminar la frase posó los labios de los de la joven...
- ''Mar de fuego'', Chufo Lloréns -
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